Cuando uno es adolescente y termina el secundario, la elección de la carrera a seguir no es para nada sencilla. Generalmente el común de las personas termina inclinándose por las carreras llamadas “tradicionales” ya que saben que son fuentes de trabajo seguras.
Pero hay otras personas que rompen este modelo “tradicionalista” y se la juegan por carreras no tan conocidas y poco difundidas.
Este es el caso de nuestro entrevistado Pablo Altamirano de 28 años que a continuación que camino decidió seguir.
¿Pablo, qué carrera estas estudiando?
- Estoy estudiando despachante de aeronaves que antiguamente era un poco la persona que hacia el plan de vuelo hoy por hoy sigue cumpliendo ese rol pero la carrera en si se llama despachante de aeronaves.
¿Por qué decidiste estudiar dicha carrera?
- Me llamó la atención. Soy una persona a la que le gusta mucho viajar. Trabajé mucho tiempo en turismo, conocí mucha gente en los aeropuertos y realmente me llamó la atención estar cerca de los aviones, poder conocer un poco mas y seguir viajando.
¿Sobre qué trata?
- El rol del despachante es planificar el vuelo, es el que facilita y reúne toda la información, hace el balance y peso del avión, clima. Además trabaja en conjunto con los pilotos sobre la ruta a llevar a cabo y, obviamente, tiene que estar el ok del comandante del avión para poder ejecutar el plan de vuelo.
El rol del despachante no queda solamente en tierra sino que va hablando constantemente con el piloto informándole sobre algún cambio o cosas que se presenten en el momento. Son solidariamente responsable tanto pilotos como despachante del vuelo.
¿Cuántos años dura?
- Si bien es una carrera muy específica, el curso que estoy haciendo es sobre despacho, peso y balanceo, tiene una duración de un año intensivo. Después se desprenden algunos cursos opcionales para ir profesionalizándose más en la carrera.
¿Cómo proyectas tu futuro?
- Me gustaría trabajar de lo que me gusta. Mi sueño sería poder subir a un avión, ya que al ser responsablemente solidario y manejar mucha información, uno está tentado a aprender cómo manejarlo. Como hobbie, me imagino en un futuro trabajando cerca de los aviones y, porque no, soñar y volar uno.
